El sábado 25 de octubre, durante la Santa Misa de las 15.00, el Centro Misionero Santísima Trinidad vivió un momento de profunda alegría y emoción comunitaria.
El niño Atilio Romero, integrante del grupo de Monaguillos a cargo de Agustín Benítez, recibió la imposición de túnica, signo visible de su servicio al altar y de su compromiso con Dios y la comunidad.
Durante la ceremonia, se realizó la presentación oficial de Atilio, quien aceptó con entusiasmo los compromisos que implica el servicio en el altar, prometiendo servir con respeto, disponibilidad y alegría.
La túnica fue impuesta por su padrino, Agustín Benítez, quien además es su formador y acompañó su proceso de preparación durante el último año.
El Padre Lucas Sacarías impartió la bendición y dirigió unas palabras de aliento, resaltando la importancia de servir con humildad y entrega en cada celebración litúrgica.
La comunidad acompañó este momento con aplausos y emoción, agradeciendo a Dios por la vocación de los más pequeños al servicio y por el testimonio de quienes, desde su sencillez, ayudan a vivir con mayor profundidad el misterio de la fe.
“Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos.”(San Marcos 10,14)
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